El Proyecto "Euromills" nació de la creencia de que los molinos eran, especialmente desde la Edad Media, una parte fundamental de la estructura rural de la sociedad europea.
Utilizando todas las fuentes de energía disponibles, como el agua, el viento y la fuerza animal, los molinos empezaron poco a poco a caracterizar el paisaje urbano y rural de la Europa Medieval y moderna. Más tarde, con el uso generalizado de la energía del vapor y el establecimiento de la sociedad industrial, los molinos desaparecieron gradualmente.
A partir de esta premisa nació la idea de un proyecto relacionado con el programa europeo "Cultura 2000" para preservar y explotar esta herencia de la cultura material de las sociedades rurales. Por esta razón se ha creado una red transnacional para explotar y preservar esta importante herencia.